Bases de arteterapia

P, ‘Saco con espejo’

El arteterapia parte de la producción de imágenes y objetos artísticos, considerando los materiales elementos de juego, mediadores entre el espacio interno y externo. A partir de esta perspectiva, la creación de la obra se entiende como proceso que cuenta con la facultad de situar en el momento y  de narrar sobre lo propio mediante la expresión artística.

En arteterapia, habitualmente este proceso de expresión se da desde un planteamiento no directivo, prescindiendo de la idea de obra-resultado basada en la cuestión visual formal, es decir, de juicios y valoraciones con respecto a ella, en pos de un descubrirse creando. En una vía de trabajo a través del lenguaje del arte, jugando líneas, intensidades, volúmenes y más recursos del medio artístico, se dirige la mirada a lo que sucede durante el acto de creación.

La mar de manchas

El título de esta obra podría haber sido ‘sin título’ o cualquier otro. Es ‘Mar de manchas’ porque es un fondo de acuarelas y sal, y la motivación de la autora se basaba en las ganas de descubrir los colores al agua. En la inmersión resultaron diversas texturas, diferentes efectos sobre papel húmedo o seco, superposiciones de colores en el encuentro con formas…

Si este mar es de manchas, es porque Julia descubrió al pez rojo nadando entre las plantas.

Julia Sempere, ‘Mar de manchas’, Acuarela y tinta

Vistas al proceso

Una vez que se empieza el proceso creativo aparecen variables y con ellas pensamientos, nuevas perspectivas, asociaciones, imprevistos, movimientos y más.

En interacción constante entre lo psíquico y lo físico, la comunicación se desarrolla mediante una escucha activa y reflexiva a la vez, permitiendo expresar de otra manera desde otro lugar.

P, ‘Noticias’
P, ‘Noticias y botes’
P, ‘Noticias, botes y rosa blanca’

Bailando el agua en el lienzo

En ese momento en el que aún se busca antes de dar por finalizada la obra, la pregunta de la autora fue: ¿Cómo conseguir el efecto de movimiento en el agua? Nos detuvimos en ella para observar qué es lo que genera el aire, y surgió la respuesta para esta pintura: Primero, un pincel bien pequeño, después, el tono de azul profundo, casi negro, para pasar a una pincelada sutil. Sobre todo, queriendo bailar el agua.

-¡Eso es lo que hacen los flamencos!

La autora pintando las ondulaciones del agua donde están los flamencos
Marta Bernués, ‘Bailando en el agua’, óleo sobre lienzo